Estudios sobre el cerebro y el razonar de quien nunca razona

1308471745.jpg

Paul Ekeman, jefe del laboratorio de neuropsicología de la Universidad Nacional de California, afirma que los mejores mentirosos suelen dedicarse a la política segun un estudio realizado en 2010 por un grupo de expertos

En varios estudios sobre el cerebro realizados por distintos científicos y expertos de las Universidades de México, California y Atlanta se confirma aquello de que no hay más sordo que aquel que no quiere oír, ni más ciego que aquel que no le interesa ver.

Obsesionados en su postura, generalmente radical aunque nunca aceptarán que sean ellos los radicales, son muchas las personas estudiadas que no se abren a otro razonamiento que el suyo ni les interesa pensar más allá de sus propios intereses. Una parte del cerebro queda bloqueada a cualquier otra idea que la suya y se abre rápidamente cuando percibe opiniones o imágenes que forman parte de su manera de pensar. En esos mismos estudios se detectó que sólo 31 personas de 13.000 pudieron identificar a personas que les mentían después de haberlas invitado a distintas sesiones donde los expertos relataban situaciones y hechos y los participantes tenían que señalar lo que era verdad o no. La conclusión de los estudios es clara; el cerebro es el resultado educativo y emocional de lo vivido por cada individuo y puede irse modificando según las experiencias. A una persona le cambias el corazón o el riñón y sigue siendo la misma persona pero no ocurre lo mismo si le cambias el cerebro.

Son muchas las personas que no razonan más allá de su personal visión de las cosas y todo lo que perciben lo adaptan siempre a su lógica dándole las vueltas que sean necesarias con el fin de encontrarle la respuesta que desean que sea, y que nunca será otra que la suya propia. El cerebro se adapta fácilmente a lo que a uno le interesa que sea la verdad más que a la verdad real y aceptarán más a quién expone ideas afines que a quién simplemente expone ideas que se tengan que razonar. 12.456 individuos de 13.000 del estudio, dieron como buena la exposición que Maureen O'Sullivan, profesor de psicología de la universidad de San Francisco, hizo sobre la paz sin pararse a analizar que en su exposición lo que estaba realmente haciendo era potenciar el uso de la guerra para la solución de conflictos. Únicamente 544 personas entendieron la conferencia y se opusieron a la idea de O'Sullivan, hecho que confirma que la mayoría no atendieron, no entendieron o no razonaron lo que se les estaba diciendo y pone de manifiesto que son muchas las personas que no utilizan su cerebro como sería de esperar en una civilización evolucionada y tecnológicamente tan avanzada.

En otra parte del estudio, se utilizaron personas que se dedicaban a la política, bien jubiladas ya o en momentos muy avanzados de sus carreras y, en contraste con otras profesiones, se llegó a la conclusión que mayoritariamente los políticos saben mentir mucho mejor y suelen hacerlo de forma más habitual sin que muestren tantas evidencias de que están mintiendo como cualquier otra persona que no se dedica a la política. La resonancia magnética descubre zonas del cerebro que se iluminan al mentir y los estudios de observación realizados últimamente relacionados con la mentira dejan obsoleto al polígrafo y nos demuestran que el día que se llegue a conocer profundamente el cerebro, no necesitaremos abogados ni fiscales para determinar quién es o no un delincuente.

Lo más destacado sin duda, tiene que ver con esa falta de razonamiento profundo de la gran mayoría de personas participantes y que, según las conclusiones del estudio, son reflejo de la sociedad actual. Personas que cerradas en sus ideas no aceptan otras que puedan aportar novedades tal vez positivas o distintas a las suyas, y que aquello de "hay que aceptar y respetar todas las opiniones" queda sólo en una frase hecha a soltar en momentos determinados donde no se sabe que decir ni se quiere razonar porque la mayoría de personas ni siquiera razonan nunca lo que se les expone y cuando lo hacen ya tienen su idea establecida y no se abren a ninguna otra posibilidad que la suya, con lo que queda patente que ni oyen ni ven aunque parezca que lo hacen muy atentamente.

Este estudio confirma, además, que ese es el mayor problema de la sociedad moderna para avanzar y saber elegir lo que más nos conviene.

Fuente.: http://es.globedia.com/cerebro-politica-razonar-nunca-razona

|

Comentarios

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar